Viaje a los planetas


Publicado porEditorial Graffiti el 13:22





Como acto inaugural de los festejos por el 83 aniversario de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX), se presentó, la noche del viernes 24 de agosto, en la Sala Emilio Carballido del Teatro del Estado, un programa compuesto por la obertura Orfeo en los infiernos, de Jacques Offenbach, y Los planetas, de Gustav Holst. Vamos a referirnos aquí a la segunda de estas piezas, cuya interpretación nos pareció destacable porque fue concebida como un espectáculo teatral-dancístico-musical de interesante factura.

La fortuna de esta presentación radicó en que Adriana Duch y Enrique Ceja, directores teatrales de la misma, supieron explotar al máximo la condición de suite de la obra de Holst. Si ya el compositor había logrado en ella la unidad a través de la diversidad –en el plano de la música–, su escenificación puso en mayor relieve esta cualidad aparentemente paradójica y, no obstante, decididamente estética. De esa forma, la ‘rudeza’ de “Marte”, la ‘sensualidad’ de “Venus”, la ‘celeridad lúdica’ de “Mercurio”, la ‘sublimidad’ de “Júpiter”, la ‘crepuscularidad’ de “Saturno”, la ‘oscuridad’ de “Urano” y el ‘recogimiento místico’ de “Neptuno” se combinan para adquirir un sentido musical y dramático homogéneo en su heterogeneidad múltiple.

La idea de Duch y Ceja consistió, por un lado, en proporcionarle un desarrollo anecdótico a la pieza de Holst: ir narrando, entre cada uno de los movimientos de la suite, la historia de una mujer que viaja a través de los planetas en busca de una rosa (como el Principito); por otro, en acompañar la interpretación de la música con una propuesta escénica a horcajadas entre la pantomima y la danza, acompañamiento que, a la vez que no obstruía la audición musical, sí potenciaba sus alcances: recordemos, por ejemplo, el caso de “Júpiter”, donde la grandeza lírica de las tonalidades se correspondía con un complejo espectáculo de malabarismo, o “Urano”, donde la cierta oscuridad marcada por los instrumentos de aliento tenía su equivalente en la derrota del personaje principal a manos del dios de los abismos intemporales. Podemos decir, en suma, que, salvo la secuencia de “Marte”, un tanto monótona, la concepción y la realización de la propuesta escénica fueron bastante satisfactorias.
En cuanto a la ejecución musical, tenemos que destacar su ‘fluidez’ y su buena ‘textura’ en los registros altos; no obstante, a nuestro parecer, le faltó ‘densidad’ en sus zonas graves, ‘densidad’ que habría hecho más placenteros los pasajes de ‘fuerza’ diseñados por Holst. En conjunto, si tuviésemos que calificar numéricamente la función habría que darle un 7.5, equivalente a ‘satisfactoria’.
Los festejos por el 83 aniversario de la OSX se extenderán, en diversos escenarios, hasta el 7 de septiembre.

Los planetas de Gustav Holst. Dir. musical: Lanfranco Marcelleti Jr. Orquesta Sinfónica de Xalapa. Dir. escénica: Adriana Duch y Enrique Ceja. Con las actuaciones de Adriana Duch, Enrique Ceja, Javier Plaza, Rielen Pineda, Ricardo García Aparicio y Alberto Rodríguez Pineda. Sala Emilio Carballido del Teatro del Estado, Xalapa, 24 de agosto de 2012.

Por Héctor Miguel Sánchez

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